Palabra y Vida

 

Palabra
Vida

 

       La palabra y la vida deben ir juntas, si sólo aprendemos sin dar vida, nos quedamos en la teoría. Y si nos dedicamos a hacer y hacer sin aprender, nos vaciamos, entregando cada vez menos. Es como un atleta que si quiere competir, debe alimentarse adecuadamente. Si corre y corre sin comer nada, terminará exhausto; y si sólo come sin entrenar, va a engordar y perder su capacidad física.

    

 

   


      A través de la historia de la salvación, Dios realiza una Alianza con el hombre.
Desde Adán hasta Cristo Dios se revela por medio de palabras y vida. La vida da origen a enseñanzas y su palabra aclara y reafirma la vida. ¿Cómo hubiera sido la entrega de los diez mandamientos, si los judíos no hubieran sido liberados de Egipto? Pero no, el mismo Dios que interviene en la vida nos entrega su palabra

     Más tarde en el tiempo del destierro en Babilonia los profetas recordarán a su pueblo las palabras de Dios, explicando que tal como Yavhé lo enseñó, el destierro se debe al incumplimiento de la Alianza por parte del pueblo de Israel.

     Con la venida del Mesías se completa la Revelación, y nuevamente descubrimos que Cristo enseña con su palabra y confirma con sus milagros y  su vida.